Las Áreas Silvestres Protegidas (ASP) constituyen uno de los patrimonios naturales más valiosos del Paraguay. Son espacios destinados a proteger y conservar muestras representativas de nuestra biodiversidad, garantizando la provisión de bienes y servicios ecosistémicos esenciales para el bienestar humano.
El término “área protegida” resume lo que a veces es una amplísima gama de designaciones de áreas terrestres, marinas o acuáticas, de las cuales las más conocidas son el parque nacional o la reserva natural, pero puede incluir también conceptos como áreas conservadas por la comunidad.
Cada 21 de junio, Paraguay celebra el Día de los Parques Nacionales, y por extensión, de todas sus ASP: reservas naturales, monumentos naturales, paisajes protegidos, refugios de vida silvestre, entre otras categorías de manejo. Esta fecha invita no solo a conmemorar estos espacios, sino también a reflexionar sobre su importancia ecológica, social, cultural y económica, así como sobre los desafíos que enfrentan.
Estudios recientes de WWF Paraguay del año 2025 revelaron brechas de conocimiento ciudadano sobre la percepción de las ASP. Aunque existen más de 100 ASP en el país, el conocimiento ciudadano sobre su ubicación, objetivos y propósito es bajo. Se busca, por tanto, educar a la población sobre su importancia en la resiliencia climática y múltiples beneficios.
El SINASIP: la columna vertebral de la conservación en Paraguay
El Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas (SINASIP) fue establecido por la Ley N.º 352/94, con el propósito de organizar y fortalecer la conservación de la biodiversidad en el país. Está conformado por áreas de alta relevancia ecológica y científica, que bajo un manejo adecuado permiten cumplir con los objetivos nacionales de conservación mediante el esfuerzo conjunto del sector público, privado, académico y de la sociedad civil.
Según datos del MADES (2025) contamos con 128 ASP registradas, de las cuales 54 son públicas (42,5%), 71 privadas (55%) y 3 de otros dominios (2%). Este conjunto de ASP representa el 15% del territorio nacional bajo alguna categoría de protección. A esto se suman otras figuras de conservación como Reservas de Biosfera, Sitios Ramsar y las potenciales OMEC – Otras Medidas Efectivas de Conservación basadas en áreas, que amplían el alcance de la conservación más allá de las ASP tradicionales.

Importancia de los Parques Nacionales
Según la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN), un Parque Nacional es un área natural o casi natural destinada a proteger procesos ecológicos esenciales a gran escala —como el ciclo del agua, la polinización o el almacenamiento de carbono— y a conservar especies y ecosistemas característicos de una región. Además, ofrece oportunidades para la educación, la recreación, la investigación y el turismo responsable.
La legislación paraguaya coincide con esta visión, definiendo a los Parques Nacionales como áreas con ecosistemas y rasgos geomorfológicos destacados, destinadas a la investigación, la educación y el turismo en la naturaleza. A través del rol social de los Parques Nacionales estas áreas permiten “el uso público controlado” y la provisión de servicios ecosistémicos de provisión, regulación, soporte y culturales. Muchos de nuestros parques nacionales se encuentran en sitios de alta significación socio ecológica, combinando valores naturales, culturales e históricos. Ejemplos emblemáticos incluyen Defensores del Chaco, Tte. Agripino Enciso y Ybycuí, vinculados a territorios indígenas y a episodios históricos relevantes.

Breve historia de los Parques Nacionales en Paraguay
El primer Parque Nacional del país fue Tinfunqué, declarado en 1966. Sin embargo, debido a cuestiones técnicas y jurídicas —entre ellas la situación de la titulación de tierras— su categoría fue posteriormente modificada a Reserva de Recursos Manejados. Posteriormente se declararon: el Parque Nacional Ybycuí (1973), el Parque Nacional Cerro Corá (1976) y el Parque Nacional Tte. Agripino Enciso (1980). Estos constituyen los parques más antiguos del país. Algunos Parques Nacionales destacados
- Caazapá (12.699 ha) – protege ecosistemas del Bosque Atlántico del Alto Paraná (BAAPA).
- Cerro Corá (5.683 ha) – resguarda una transición ecológica única entre el cerrado y el BAAPA, con especies endémicas y un fuerte valor histórico-cultural.
- Defensores del Chaco (720.724 ha) – uno de los mejores ejemplos de conservación del Chaco Seco por su extensión y representatividad.
- Médanos del Chaco (605.076 ha) – junto con Defensores del Chaco conforma uno de los paisajes de conservación más importantes del norte chaqueño.
- Ybycuí (más de 5.000 ha) – combina biodiversidad del BAAPA con un fuerte componente histórico-cultural.
En total, Paraguay cuenta con 12 Parques Nacionales, que superan 1.500.000 hectáreas y representan el bloque más sólido de conservación dentro del SINASIP.

Presiones y amenazas
La mayoría de las ASP enfrentan presiones y amenazas, directas e indirectas crecientes, tanto en sus zonas núcleo como en sus zonas de amortiguamiento. Según UICN las amenazas directas son las que surgen dentro del área protegida misma (zona núcleo), por ejemplo, el manejo deficiente o la ausencia de manejo, tala ilegal, introducción de especies exóticas invasoras, contaminación in-situ, extracción de recursos, aprovechamiento no sostenible de la fauna y la flora, uso no sostenible por parte de los visitantes, y fenómenos naturales locales tales como incendios, tornados, terremotos, entre otros. Las amenazas indirectas son las que tienen su origen fuera de un área protegida (en la zona de amortiguamiento o de influencia) y se derivan de factores tales como decisiones inadecuadas sobre la utilización del suelo, contaminación ex-situ, expansión urbana, deterioro de ecosistemas, fenómenos naturales, la situación de pobreza de comunidades, entre otros.
Cabe enfatizar que las principales amenazas para los Parques Nacionales de Paraguay y otros ASP se encuentran: la extracción ilegal de recursos (madera, leña, carbón, miel, carne silvestre), los cultivos ilícitos, los incendios y quemas, el cambio de uso de suelo y la presencia de especies exóticas invasoras, siendo esta última una de las causas globales más importantes de pérdida de biodiversidad. Estas amenazas son “abundantes y progresivas”, comprometiendo la integridad ecológica de los ecosistemas protegidos.

Un compromiso para el presente y el futuro
Conocer, valorar y defender nuestras ASP es un compromiso social ineludible. Su conservación garantiza beneficios para las generaciones actuales y futuras, muchos de los cuales se siguen estudiando. Las ASP son, en esencia, un legado natural, cultural y científico que debemos proteger.
En la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Asunción, la cátedra de Manejo de Áreas Protegidas y Vida Silvestre (grado y postgrado) fomenta la valoración social de las ASP del país, así también el Grupo de Investigación Manejo de Recursos Naturales en Paraguay (GI MARENA) trabaja activamente en el estudio y análisis de estos temas, formando capital humano y generando conocimiento para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad como estrategias para el desarrollo sostenible.
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M.Sc. Stella Mary Amarilla Rodríguez
Docente Investigadora – Facultad de Ciencias Agrarias, Universidad Nacional de Asunción
Investigadora SISNI-CONACYT